domingo, 31 de enero de 2010

El placer de escribir



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Acabo de recibir el relato de uno de los chavales que hizo con la Parroquia días atrás, el Camino de Santiago. Él escribe en calidad de Peregrino, lo que yo he escrito al respecto, ha sido en calidad de simple turista. Por eso, mi testimonio carece de interés. Pablo dixit:


En cualquiera de los caminos de Santiago puedes descubrir muchas cosas: te descubres a ti mismo, haces amigos nuevos, se comparten muchos momentos ya que desde que te levantas temprano para empezar a andar y acabas la jornada compartes muchas frases y encuentras muchos pensamientos en tu interior. Cada día que vas caminado vas descubriendo cosas inolvidables como los paisajes, los compañeros. Llegar a Santiago después de días caminando con dolor de pies y ver la catedral y como en este año Santo pasar por la puerta Santa sientes….. una alegría inolvidable, un no se que en tu interior que no sabría como explicarlo. Cada día que pasas en el camino puedes pensar en dejarlo ya sea por el dolor de pies o la lluvia cayendo encima o el cansancio, siempre buscas fuerzas para seguir adelante y acabar el camino, ya que lo haces por un propósito, por un motivo religioso o deportivo, todo esto para intentar superarte marcar un reto en tu vida cotidiana ya sea para liberarte de la rutina o de las preocupaciones o buscar la solución de esas preocupaciones gracias a la tranquilidad y el silencio del caminante o sino buscar tu misión en la vida o simplemente para relajarte. Pero todo en mundo tendría que probar hacer el camino ya que es una experiencia única en la vida para cualquier persona ya que puedes poner en práctica tu fe y conocerte a ti mismo.


No escribo nada más, para no estropear el post.


2 comentarios:

Juan Luis dijo...

Muy bueno Pablo... lo cierto, es que tienes razón: hacer el camino marca en lo más profundo del corazón...

Que en este año seamos muchos los marcados.

Ánimo... el primer mes ya se cerró con éxito.

Anónimo dijo...

qué madurez la de este chico; aluciné. no puedo opinar puesto que nunca he hecho el camino, si bien es uno de mis propósitos para este año. gracias por tu testimonio, pablo.estupendas las fotos y el artículo de la revista.
carmen