viernes, 8 de enero de 2010

Taurina



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Una de las cosas que descubrí en el Camino, fue el suplemento deportivo que algunos peregrinos utilian para su llegada a Santiago. Es la taurina. Se bebe en grandes cantidades. La taurina es un aminoácido (molécula que sirve para construir proteínas) que interviene en el proceso de hidratación, regulando la sal y el contenido de agua que hay dentro de las células. Y que entre los efectos que nota el peregrino son que con su ingesta se mejora el tiempo de recuperación ante el cansancio muscular y se tiene una mayor respuesta ante el esfuerzo físico realizado. Yo lo probé en un par de ocasiones, pero no me gustó y terminé las etapas a base de Aquarius.

Pero para lo que me valió este descubrimiento fue para ver cual es la auténtica taurina de nuestra alma. Si el cuerpo segrega esa sustancia, el alma necesitará también la suya. El hombre es alma y cuerpo.
Ese suplemento se llama oración. Verdaderamente sin el alimento esencial de la oración, nuestra alma enferma, sin él los hombres no encontramos la fuerza para seguir a Cristo y, de esta manera, morimos por desnutrición.

Algo que me quedó muy grabado del Camino, fue lo bien que se estaba en las distintas iglesias donde celebramos misa o rezábamos. Y no fue por que halláramos en ellas, una excusa para descansar o calentar las manos, sino por que precisamente las fatigas, incomodidades y contrariedades, tamizadas por la oración adquerían sentido. Convirtiendo lo estoico en heroico.

Uno de los propósitos para este 2010 es que valore la oración como un aspecto central en mi vida. Pensando en mi salud espiritual, pero también en la de mis feligreses, que tienen el derecho de recibir de sus pastores los mejores alimentos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

POCAS VECES HE ESTADO MÁS DE ACUERDO CONTIGO QUE CON LO QUE APUNTAS EN EL POST.
TANTO QUE NOS PREOCUPAMOS POR INFLARNOS A VITAMINAS Y OTROS SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS PARA CUIDAR NUESTROS CUERPOS SERRANOS Y DESCUIDAMOS EL ALIMENTO DEL ALMA. ASÍ NO HAY FORMA DE LLEVAR UNA DIETA EQUILIBRADA.
YO NO HE HECHO AÚN EL CAMINO (TRANQUIS, LO HARÉ) PERO ME HE DADO CUENTA DE QUE SI EN EL TRANSCURSO DE CADA UNA DE LAS ETAPAS DEL CAMINO DE MI VIDA (Y CONSIDERO CADA DIA UNA ETAPA)NO HAGO ASÍ SEA UN PELIN DE ORACIÓN, NO SOY PERSONA. ES LO QUE ME DA FUERZAS PARA AFRONTAR EL DIA (VALE, ESO Y UN CAFELITO CARGADO POR LA MAÑANA). Y SI SE TUERCE MUCHO LA COSA, UN AQUARIUS.

Juan Luis dijo...

Oración, oración, oración... buena receta para vivir un 2.010 lleno de ilusiones apostólicas... de la mano de la Virgen.